MÓDULO
4: BUENAS PRÁCTICAS
El
caso que desarrollé en el módulo 2 era una situación de riesgo, donde comenzaba
a percibirse un posible caso futuro de acoso. La descripción de la clase era la
siguiente:
Se trata de una clase donde el
45% del alumnado son chicas. La edad media es de 15 años.
Existe un alumno que presenta
aislamiento (solo tiene un amigo), rechazo y que comienza a recibir conductas
agresivas.
Existen 3 alumnos que perciben la
situación como de riesgo de bullying, y detectan que al Alumno número 3 le
aíslan y le rechazan.
Es una clase donde hay 5 alumnos
considerados amables y respetuosos con los demás, por lo que en principio
parece una clase cohesionada y con buena convivencia.
La propuesta
para la situación y el centro pasa por
organizar diferentes espacios comunes. Es en estos espacios, y en la ausencia
de los adultos, donde la situación de acoso podría aparecer.
En
cuanto a los sitios en el aula:
El
lugar donde los alumnos van a sentarse en clase será rotativo, para fomentar la
cooperación y la sociabilidad de los mismos. Para ello se hará un seguimiento
con los profesores que impartan docencia en esa aula, analizando las relaciones
creadas por los alumnos.
Aquí
cabe destacar la necesidad de utilizar una metodología activa, como es el
aprendizaje cooperativo. Esta estrategia promueve el trabajo en equipo, y se ha
revelado como una manera de prevenir situaciones de conflicto en los institutos.
En
cuanto a la entrada y la salida del aula:
Es
importante que el centro tenga preparado un protocolo de las entradas y salidas
del aula, así como de los minutos entre clases que existen. La propuesta que se
haría aquí sería que los profesores de guardia se acercaran a las clases en los
cambios, para que la presencia del adulto evite ciertas situaciones. Esto
evitaría situaciones de estrés por parte de los alumnos vulnerables, y la
sensación de orden en todo momento en el aula.
En
cuanto al patio:
Es
importante preparar un plan de recreos para gestionar las situaciones de
conflicto. Para ello, el plan debe estar consensuado con todos los docentes,
que deben implicarse activamente en el desarrollo.
Al
margen de esto, en el centro se deberá proponer diferentes actuaciones en
relación con los alumnos para que ellos sean parte implicada en la convivencia
del centro (siempre con la ayuda del orientador del centro):
- Programa de alumnos
ayudantes: Este programa servirá para que alumnos con capacidades empáticas (y
prosociales) puedan colaborar en la resolución de conflictos con sus
compañeros. Estos alumnos estarán entrenados en la labor por el orientador del
centro. Deben conocer la situación del alumno 3, al que aíslan, para prestar
especial atención.
- Talleres en el patio: Los
alumnos propondrán diferentes actividades en la que puedan participar los
compañeros, creando lazos con los demás alumnos.
- Buzón de sugerencias: Servirá
para tener información acerca de cómo es la convivencia en el centro. A partir
de estas sugerencias (o quejas), los alumnos ayudante pueden desarrollar, junto
con los docentes, actividades enfocadas a prevenir el acoso.
- Campaña de sensibilización:
Se crearán diferentes actividades relacionadas con aspectos tales como la
homofobia, el racismo, el machismo, etc…, y las desarrollarán los alumnos.
Para
realizar el seguimiento, el jefe de estudios se reunirá con los delegados de
clase, quienes darán información acerca de cómo están funcionando las
actividades propuestas, así como con los docentes implicados en cada clase. El
orientador asistirá a esa reunión quincenal para proponer modificaciones si es
necesario.